Las metáforas de Dios

Las metáforas de Dios

Por Mariano Serer Mora

Durante muchos años, en la escuela Primaria, como catequista me gusta jugar con buscar metáforas para Dios. Es muy divertido ver como los niños y niñas crean sus metáforas para hablar del Dios Creador. La metáfora es un elemento del lenguaje que nos ayuda a hacer comparaciones y a describir realidades difíciles de explicar. Por eso la poesía está llena de metáforas, porque ella se dedica a experimentar, bajo la huella de las palabras, lo indescriptible.

Simeón es mi perro, mi gran amigo. Los perros como él son, para mí, la mejor metáfora de Dios.

Aunque lo dejes en penitencia, no le lleves el apunte, rías o llores, estés enojado o feliz, en paz o en peligro, siempre mueve la cola para hacerte saber que te busca, te necesita, le agradas y te ama.

La metáfora del Dios perro me ayuda mucho a seguir enamorándome de Jesús, quien me ama incondicionalmente, hasta cuando podría ponerme condiciones.

Si lloro me seca las lágrimas, si río ríe conmigo (juro que Simeón también lo hace), siempre quiere sentarse a comer a mi lado. Cuando me voy, me espera todo el rato que estoy ausente. Cuando llego, como si él fuera el padre de la parábola de Lc 15, se me cuelga al cuello para besarme. Siempre a mi lado como si fuera mi sombra.

Asimismo, Dios, así es, el Dios perro es incondicional, vos lo podés mandar ya sabes dónde, pero él nunca se va de tu lado. Podrás enojarte con Dios, insultarlo, despreciarlo y hasta echarlo de tu vida; que él mueve la cola desesperado por una relación contigo. Dios es fiel como mi perro Simeón, sabe esperar a mi lado, reconoce mis tiempos y los perdona, escucha mis pasos y salta de alegría. Le importa más mi compañía que su propia felicidad, porque, a decir verdad, él es feliz cuando está a mi lado.   

Los perros como Simeón son aliados de Dios. Ojo, el mío no da la patita, roba mi comida y pantuflas, tironea al pasear, no hace mucho caso y se ríe cada vez que lo retamos. Sin embargo, hace todas las otras cosas para las que también fue creado y llamado: cuidar, disfrutar, darnos cariño y recibir mucho cariño. Claro que Dios es mucho más. Las metáforas son metáforas, simples anuncios que intentan dar una pincelada de visibilidad a lo extremadamente misterioso. Si bien se quedan cortas, son como una puerta al lenguaje más expresivo que podemos pronunciar.

Gracias Jesucristo por hacerte metáfora en mi metáfora.

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