Capax Dei

Capax Dei

Por José Luis Gerlero


El hombre es capaz de Dios. Esta es una afirmación más potente de lo que nos animemos a considerar. Reconoce y acepta que en nuestra propia condición humana contamos con la tensión y la capacidad de trascendencia y que esa dirección, mal que nos pese, no puede ser ignorada. Necesitamos trascendernos y expresarlo en adoración para ser personas, el tema es que si no reconocemos un quien absoluto merecedor de tan digna condición, derramaremos nuestra adoración en “quienes relativos” o lo que es
peor, en cosas.

C.G. Jung decía de manera rotunda: “A un hombre puedes quitarle sus dioses, pero sólo para darle otros a cambio”. No hay manera de quitar de la propia naturaleza humana su capacidad de adoración y necesidad de trascendencia. Ante alguien o algo nos arrodillamos: ¿El banco?, ¿Proyectos?, ¿Ideas?, ¿Personas? Y lo que es peor es que
nos autoconvencemos que lo hacemos desde nuestra libertad, nos explotamos y alienamos a nosotros mismos, mancillando nuestra más pura condición, pretendiendo saciar nuestra sed de absoluto en un charco marginal. No por ignorar la fuente de donde mana el agua de la vida se calma la sed más profunda que tenemos, beberemos de ambiciones y de sensaciones inmediatas que nos dejaran siempre sedientos.
Somos capaces de Dios, no nos conformemos con atajos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *